MIZPA: "Capacitando obreros para la obra" -Pastora Marisa Bianchi, ¿cuál es su responsabilidad en el MIZPA? -MB. Estamos dirigiendo el MIZPA, nos estamos encargando de todo lo que es la distribución y preparación de material, el cual se está dando simultáneamente en todos los Centros. Tenemos un cronograma, un programa de estudio en el cual se da simultáneamente en todos los centros la misma materia en los tres años de duración -¿Qué es el Mizpa? -MB. Yo lo defino como un lugar en donde no se preparan pastores si no que se capacitan líderes para la obra: obreros para la obra. -¿De cuántos centros estamos hablando? -MB. Son nueve Centros en Montevideo y cuatro en el interior del país. -¿Qué actividad se desarrolló en el transcurso del año 2005? -MB. Se dieron clases en diferentes lugares, entregando material, supervisando los lugares, y destacamos una asistencia muy buena, con hermanos muy contentos e interesados con lo que es la enseñanza. Nosotros no realizamos conferencias porque eso forma parte de otra área que es Educación Cristiana, y básicamente nos centramos en el estudio, en la capacitación del obrero. La persona se capacita y mucho, y la mayoría de los que tenemos hoy están dando clases porque se recibieron también del MIZPA, y en lo personal tengo el concepto: "Damos de gracia lo que de gracia también recibimos". -¿Cuántos hermanos estuvieron estudiando durante el 2005? -MB. En los Centros de Montevideo, y en los diferentes años, aproximadamente unas 70 personas. Hay Centros que tienen sólo Primer año, otros Primero y Segundo, y otros como Santa Catalina, Lorenzo Carnelli y el Cerro que tienen los tres años. -Cuáles serían los planes para este 2006? -MB. Seguir estudiando y capacitando, y despertar el interés de la gente en estudiar la Palabra. Creemos una cosa muy firmemente y es que el pueblo perece por falta de conocimiento, y lo que quizás no se puede aprender en la Iglesia a través de la prédica, y lo que uno no puede aprender por sí mismo, allí, los maestros no solamente enseñamos si no que también aprendemos, intercambiamos opiniones, y también nos permite conocer a hermanos de otras Iglesias al tener oportunidades de dar clases en diferentes Centros, y ha sido para mí realmente una bendición. Apuntamos a que la gente estudie la Palabra del Señor, estudie en el MIZPA y se capacite para la obra. |